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martes, 23 de febrero de 2016

Se mantiene la ilusión

Finalizada la 4 fecha vamos segundos, con nueva imagen futbolística y conformando el equipo ideal, fin de semana se venció a un timorato Delfín de Manta sin muchos argumentos futbolísticos y muy discreta actuación.


A pesar de la victoria en la hinchada quedo flotando la idea que se podía logra una victoria con más goles ante el discreto rival. El primer tiempo nos encontramos con un autogol y pocas intervenciones de un desequilibrante Estrada, para el segundo tiempo un remate de “Manu” Balda que encontró al arquero levemente salido y aprovecho para sellar la victoria de El Nacional.


Se viene algunas inquietudes luego del cotejo, Guerra fijo en las alineaciones del 2015 y la alternancia de Segovia ahora, en una nueva posición nos permite olvidar la desastrosa dupla de Luna y Morante, Cordero y Montaño ya jugaban por esas bandas; la variante en el centro definitivamente la ponen Larrea y Garcés,  para el ataque Samaniego también de la plantilla de 2015 desarrolla más fútbol con el acompañamiento de Lara; Estrada esta cerca del área esperado su oportunidad, quién no va al mismo ritmo que sus compañero es De Jesús, todavía se le ve lento y sin mucho acople. Quién se va robando el cariño dela hinchada es Balda. Confiamos que la plantilla se complemente y mejore su accionar , todavía hay un largo trecho por recorrer.


Por cuestiones de copa Libertadores El Nacional podría jugar el siguiente partido contra Emelec el próximo lunes, gran partido, el cual ser aun medidor de la dimensión del equipo comandado por Favaro y ver que se puede alcanzar este año.




Previo al partido contra los azules se viene la presentación del Macara de Ambato en cotejo contra la ¨maquina roja” tenemos pendiente otra cita para alentar al bitricampeón. El Nacional empezó con pie derecho este 2016, vital para el club que la hinchada este presente en los partidos que se vienen, esta vez contra River de Guayaquil, luego de las primeras actuaciones el equipo nos invita a soñar.


lunes, 8 de febrero de 2016

Ganó Papá!



No hay mejor inició de campeonato que derrotando a un clásico rival, a Barcelona de Guayaquil. Los equipos con más títulos en el Ecuador en un atractivo partido de principio a fin. Estos partido son muy diferentes a esos autodenominados clásicos, donde lo clásico son los empates. Este partido tiene características diferentes, por sus clubes sus hinchadas y principalmente por mantener la paternidad en victorias sobre el equipo del astillero.



El Nacional de entrada contó con 3 bajas, por la no llegada del Transfer internacional de los nuevos refuerzos del Rojo, con medio equipo renovado el partido fue muy movido con llegadas por las dos bandas. Sorprende de gran manera los niveles de Samaniego, Chala, Cordero, Segovia y Lara; del mismo equipo del año pasado, esta vez, con mejor fútbol y mejor disposición en la cancha.



El primer tiempo sorprendió con un gol de la visita que aprovecho un potente saque de Banguera, en rápida acción se da la definición por parte de Penilla. Siguieron más jugadas para la visita que pudo aumentar el marcador, el equipo se fue consolidando y la llegada por las bandas fue fundamental para el acecho del equipo del equipo y conseguir el empate por parte de Estrada, nuevo integrante de los puros criollos proveniente de Macara.



El segundo tiempo dominado ampliamente por El Nacional, bregó por romper el clásico fútbol de Barcelona luego de ir ganado o empate, encerrarse en su cancha para rescatar algún punto. Más la consonancia entre Cordero, Samaniego, Lara y el ingreso de Muñoz permitió generar acciones en la portería rival y en pase a Jáner Corozo el arquero rival genera una falta penal convertida por el diablito Lara y remontar el marcador y hacerse con los 3 puntos para El Nacional y así permitiendo que la hincha siga soñando en que el equipo va por mejores cosas este año.

lunes, 1 de febrero de 2016

El equipo que invita a soñar

Nuevo inicio de campeonato, nuevas expectativas, nuevas ilusiones, la pasión del hincha se traduce en una alegoría de emociones, esperando que este sea el año que el equipo nuevamente despunte y nos hagamos de las estrella 14. 



Inicio de campeonato con nueva directiva y un renovado equipo, que en voces de algunos de los hinchas de El Nacional, invita a soñar.  Siempre al inicio nos llenamos de expectativas y dejamos de lado  elementos pendientes.

Presentación del equipo compartida con Sociedad Deportivo Aucas, poca presencia de la hinchada amarilla y una regular presencia de la hinchada criolla, (la primera duda surge, ¿si se hacia en el Atahualpa había menos gente?), muchas son las veces que la hinchada pinta de Rojo el estadio de Chillogallo, pero en los últimos cotejos no ha sido esta la característica. ( la segunda duda es, ¿como fue el reparto de la taquilla?), puntos flacos de la presentación del equipo.

En los puntos  a rescatar, a la gran mayoría de la hinchada gusto el nuevo uniforme, manteniendo las tradicionales franjas cruzadas y el alterno retomando los colores del uniforme de 1964. Diseños aprobados por la anterior directiva y que también gustaron a la nueva directiva. Además de una variedad de implementos entre calentadores, chompas polares, camisetas de entrenamiento y polos.

 

En lo futbolístico el aficionado se inclino por el equipo del segundo tiempo, no podríamos hablar de la reserva o equipo B porque no se tiene una alineación establecida. Se nota errores defensivos y todavía inseguridad en Bone, que debe retomar su nivel. Quien dejo con una grata impresión fue Manuel Balda con un soberbio gol para dejar 3-2 el Resultado a favor de El Nacional.


Para el primer partido de temporada no se podría esperar mejor cotejo que El Nacional vs Barcelona, partido de los más atractivos del campeonato y uno de los que más asistencia convoca en el campeonato ecuatoriano de fútbol. Que mejor que iniciar con una presencia masiva de la hinchada del Rojo y sumar tres puntos.




A pintar de Rojo el Atahualpa

domingo, 18 de octubre de 2015

Hasta que recordaron que son El Nacional




En partidos así no importa el resultado. Claro, la victoria era lo óptimo. Pero la demostración del segundo tiempo deja tranquilos a los hinchas criollos frente a lo que queda del campeonato. Empatar 1 a 1 con Emelec no es ganar. Pero los jugadores demostraron que tienen la actitud y la calidad para vestir esta casaquilla.

No, no se trata de ser conformistas ni de dejar de pensar en cosas grandes. No se puede olvidar los partidos que se han dado, los resultados, los errores. Pero al menos queda en la retina de los aficionados criollos es de un equipo que cuando se lo propone, cuando salta al campo con ganas, puede pararse frente al que sea.

Los hinchas rojos pueden perdonar derrotas, goleadas, puede pasar por alto los errores defensivos, pero nunca, nunca justifican la falta de entrega por los colores del bi tricampeón. Fueron 10 mil personas las que acompañaron este domingo en el Atahualpa. Poco, si consideramos que nuestra media era de 8 mil por partido y el rival era Emelec, actual campeón y candidato al título.

¿Qué cambió en este equipo? La actitud. El segundo tiempo saltaron con todo al ataque. Méndez, Álvarez que volvió finalmente, Palacios, Cordero y Lara se volvieron una pesadilla para los azules, quienes la sacaron barata gracias a la excelente tarde de Dreer. De no mediar el arquero eléctrico, era una victoria casi cantada.


¿Cómo cambió la actitud? Tal vez las duras palabras del presidente Jorge Yunda ayudaron, no se sabe. Es difícil entrar a la mente de los jugadores, pero por el resultado y lo mostrado en la segunda etapa, parece que la reprimenda surtió efecto. Una mención aparte merece el profesor Insúa. Cambió la idea para la segunda etapa y le dio efecto.

Álvarez arriba, como 9 de área, influyó mucho en el juego atrayendo marca y usando la potencia física para abrir espacios y la defensa azul. Preciado no es mal delantero. Pero no es un 9 de área, no es un jugador que pueda predominar por arriba y ganar todo él solo. Insúa insiste en jugar con un solo delantero y no alcanza. Frase ya dicha millón de veces.

Lo ideal sería juntar a Álvarez y Preciado pero Insúa sigue con su idea.

El tema del entrenador argentino y el presidente tendría que tener una solución esta semana. Tampoco son convenientes los dimes y diretes de parte y parte. Yunda está en medio de una campaña de reelección. Insúa debe asegurarse que lo que se mostró hoy no decaiga y haya un levantamiento del equipo.

Actitud. Esa palabra tan sencilla y tan compleja. No se ganan partidos solo mostrando actitud, pero sí alcanza para volver a hacer felices a los hinchas criollos que a pesar de todo apoyan. Alcanza para mostrar que unos cambios en las fichas sobre la cancha tampoco vienen mal.

Vamos Nacional!


domingo, 27 de septiembre de 2015

De regreso a la edad oscura




Hace algunos meses, cuando Octavio Zambrano estaba al frente de El Nacional, pensábamos que el equipo era mediocre, que había malos resultados. Era la época oscura. Llegó Insúa y fue como un día nuevo y brillante. Hasta llegamos a ser punteros, con una racha importante.

Luego vinieron las derrotas. Deportivo Quito, Universidad Católica, Independiente, Liga de Loja y ahora Liga de Quito. Tantos resultados adversos hacen reaparecer las nubes grises sobre el cuadro criollo. Volvimos a la edad oscura.

¿Cómo se define una derrota de 5 a 1? ¿Paliza? ¿Goleada? Puede ser… Pero perder por errores defensivos “groseros”, como los describió Insúa, no solo que duele sino que dan coraje. Se regalaron 3 goles a Liga de Quito. Fuimos un pálido reflejo de ese conjunto que llegó a ser puntero y que hizo soñar a la hinchada en ser campeones. Con tristeza se puede afirmar que fue solo eso, un sueño.
Sin embargo, observando con atención, se puede dar cuenta que durante el tiempo de la ilusión el cuadro criollo ya había mostrado lo que era. Una defensa que no puede, o no sabe, jugar de a tres. Falencias en los volantes laterales. Un delantero que como llanero solitario está arriba peleando contra el mundo.

Ya hemos visto la misma historia, repetida tantas veces, que de seguro un hincha que lee esta nota sentirá que la ha leído ya otras veces.

Y se vuelve a analizar el “amor a la camiseta”, “la entrega”, “la garra”, como si eso fuera lo que en realidad gana partidos. No. Se ganan partidos jugando bien, acomodando a los jugadores en las posiciones correctas, con una buena táctica, con una enorme dosis de disciplina y esfuerzo físico. El Nacional muestra, mostró, mostrará tal vez, mucho correr, pero pocas ideas, pocas llegadas en ataque.



Cada partido es la misma historia, son los mismos errores, las mismas jugadas. Es contemplar los goles rivales logrados de la misma manera: pelotazos detrás de los defensas. Es ver a Pablo Palacios tratando de correr por la banda sin éxito. NI atacando ni defendiendo. Preciado con ganas pero sin compañía. Las fallas habituales defensivas, si no es Caicedo, es Morante, o Luna, u Ordoñez, pero todos han caído en lo mismo.

No se les puede culpar del todo. Ninguno de los defensas que tenemos tiene la rapidez necesaria para poder formar una línea de tres inexpugnable. Baguí, en quien se ha insistido como variante por la derecha, desaparecido. Y así por el estilo tenemos otros nombres, tantos y tan repetidos que es cansado hacerlo cada domingo.

En general es terrible describir la derrota frente a Liga de Quito. Es desagradable tener que justificar o analizar cómo jugadores profesionales cometen errores que se ven en un barrial. El Nacional deja un espacio enorme para jugar al rival, sea el que sea, y pone a los delanteros contrarios, en pocos toques, frente al arco de Bone.

Esa es la realidad. Y es algo que los criollos muestran desde la época oscura de Zambrano. Pareciera que si no se juega con línea de 3 el equipo no funciona. Y Álvarez, a su tiempo, ahora Preciado, como únicos delanteros, no alcanzan para anotar goles. De hecho, han sido los defensas quienes han sacado la cara en ese rubro.

La edad oscura, esa de luchar por el no descenso, parece que volvió.